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miércoles, 17 de febrero de 2010

Televisa vs. Multimedios

Lo último que viene a la mente cuando se piensa en un medio de comunicación “innovador, plural y crítico” es Televisa. Paradójicamente, un proyecto con estas características es la nueva apuesta del consorcio encabezado por Emilio Azcárraga Jean.

Admitiendo que los patrones de información cambian rápidamente, el presidente de Grupo Televisa apadrinó este lunes el inicio de transmisiones de FOROtv. Con la promesa de una mayor cercanía con la audiencia, este canal de televisión difundirá noticias las 24 horas del día, toda la semana.

Participarán comunicadores de primer nivel e intelectuales de innegable prestigio. Nombres como Rafael Cardona, José Carreño, Gabriela Warketin y Denise Dresser permiten suponer que la línea editorial contrastará abiertamente con los demás productos de la empresa.

Dresser, colaboradora de Proceso y catedrática del ITAM, criticó duramente a Televisa cuando Aristegui salió de W Radio. Ahora, la politóloga afirma que los espacios deben tomarse cuando se abren. Asegura también que no pretende achicar su conciencia ni adaptarla a la pantalla. Que así sea.

FOROtv será un éxito si el concepto original perdura. Cualquier intento de desviarlo o diluirlo culminará en un penoso fracaso. En el ámbito periodístico, la credibilidad se gana con esfuerzo sostenido y se evapora en cualquier momento.

El público meta del canal está definido por su ingreso y nivel de instrucción. Son televidentes que buscan permanentemente estar informados. Hablamos de empresarios, políticos, líderes de opinión, académicos y estudiantes que frecuentan las señales de CNN en Español, Telefórmula y Milenio Televisión.

El éxito de estos medios es directamente proporcional al respeto del segmento al que se dirigen. Los responsables de FOROtv sabrán ya que su público es inteligente y sensible en la detección de notas tendenciosas y críticas simuladas. La ausencia de estos vicios garantizará su permanencia.

Bernardo Gómez, vicepresidente de Noticieros Televisa, declaró que el proyecto pretende destronar a Milenio Televisión, canal de Grupo Multimedios que sin contar con el despliegue informativo y tecnológico de Televisa ha sabido hacer más con menos y se mantiene a la cabeza en ese nicho de mercado.

“Bienvenida la competencia”, escribió Carlos Marín en las páginas de Milenio diario. En su minúscula columna diaria, el director del periódico describió una tendencia que se ha confirmado en los últimos días: el acento de FOROtv es en el análisis y el de Milenio en la información.

Cuando un medio de comunicación es expulsado de su zona de confort está obligado a innovar. Si entendemos la relación medio-audiencia como un matrimonio o un noviazgo, la competencia siembra duda. Para retener a la pareja hay que volver a la fase de seducción, conquistar con detalles.

Se dice que el control remoto es un instrumento democrático. Difiero; no puede serlo mientras la oferta programática no considere a los televidentes en la certeza de controlar el espectro, cuando –volviendo al símil- el matrimonio está arreglado. En este caso, la amenaza del divorcio es la invitación a la mejora.

En la batalla por el rating, los competidores están obligados a demostrar su valía con pertinacia. Afortunadamente, en este jaloneo el principal beneficiado es el público.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Transición

¿Logró México transitar de un régimen autoritario a una verdadera democracia? Esta es la pregunta central del más reciente libro de Carmen Aristegui bajo el sello de Grijalbo. En casi 300 páginas, la periodista presenta una serie de entrevistas con personajes centrales de la vida nacional, quienes ofrecen sus memorias, percepciones y opiniones sobre el accidentado proceso de consolidación democrática en México durante las últimas décadas.

“Se dice que la entrevista es el género propagandístico por excelencia, pues se facilita al entrevistado el espacio para que diga lo que quiere decir. ¿Estás de acuerdo?, ¿o crees que el entrevistador tiene la capacidad de hacer que el entrevistado diga lo que él quiere escuchar?”

El párrafo anterior reproduce una de las preguntas que formulé a Aristegui en el marco de las reuniones de la Sociedad Interamericana de Prensa en octubre de 2006. En su respuesta, la periodista negó la carga mercadológica del género periodístico y precisó que el éxito de una entrevista radica en obtener la información que el entrevistado prefiere ocultar y escuchar aquella que desea difundir.

Las conversaciones compiladas en el libro, ilustradas con fotografías de Ricardo Trabulsi, demuestran el dominio de Aristegui en la técnica de mezclar ambos enfoques. Quizá para el lector resulte poco interesante escuchar a Manuel Bartlett exculparse por enésima vez de la caída del sistema en 1988, pero a cambio recibe las sorpresivas declaraciones del ex presidente Miguel de la Madrid, quien acusa de corrupción a su sucesor, Carlos Salinas de Gortari.

Fue precisamente Salinas quien el 13 mayo 2009 expresó en un comunicado su “dolor e indignación” por los términos y condiciones en que se había realizado la entrevista a de la Madrid. Al nombre de Carlos Salinas se suma el de Vicente Fox en la lista de personajes que, por cobardía supongo, no accedieron a ser entrevistados.

El político guanajuatense optó por redactar un texto donde narra sus inicios en la política y su odisea por “sacar al PRI de Los Pinos”. Ahí defiende a los hijos de Marta Sahagún y celebra que su compañera de vida sea una demócrata. Llegado el momento de discutir su sexenio, Fox precipita el tema con la frase que Aristegui califica de brevísima y desconcertante: “…y así pasaron los seis años”.

¿Se arrepiente la politóloga Denise Dresser de haber votado por la izquierda en 2006? ¿Por qué cree Manuel Bartlett que López Obrador es el único que puede detener una revuelta social? ¿Qué ex candidato presidencial llama “Barbie masculino” a Enrique Peña Nieto? ¿Se le antoja la presidencia de la República al ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente? ¿En que consistió la “asustadita” que según Manuel Espino, ex dirigente del PAN, le dieron en el rancho de los Fox? ¿Qué opinan de la democracia mexicana intelectuales como Roger Bartra, Carlos Fuentes, Lorenzo Meyer y Carlos Monsiváis?

Estas y otras interrogantes se disipan en las páginas de “Transición”. Una obra que invita a la reflexión en tiempos definitorios, un testimonio de los errores que han conducido al país al borde de un estallido. El cinismo y la impunidad son evidentes en los años repasados por Aristegui en su libro. Ahora toca a la memoria colectiva no perpetuarlos desde el olvido. De lo contrario, la respuesta a la pregunta que inicia este texto nunca será alentadora.

viernes, 3 de julio de 2009

¿Quién gana?

Si consideramos que siete de cada diez mexicanos en edad de votar no asistirán a las urnas -como estima el Tribunal Electoral- y sumamos a esto la posibilidad de que los votos nulos superen porcentualmente a los “partidos pequeños”, descubriremos que el 5 de julio de 2009 es un día tristemente célebre en la historia de la democracia mexicana.

El ganador definitivo será el abstencionismo, un fenómeno que se agrava en las elecciones intermedias y que está relacionado con factores sociales y geográficos. Esta comprobado, por ejemplo, que la falta de participación política está focalizada en los estados del centro de la República; a diferencia del Bajío, una zona donde las mediciones arrojan una mayor satisfacción ciudadana con el sistema partidista y las expectativas éste que genera.

Otra variable es el nivel socioeconómico. Se ha detectado que a mayor necesidad, mayor participación. Esto explica que las élites prefieran distanciarse de los procesos electorales y justifica la naturaleza de las propuestas, los mensajes y el tono de las campañas.

La confianza en las instituciones es otro factor que incide en el abstencionismo. En este rubro, y con justa razón, México está reprobado bajo todos los estándares internacionales. Los índices de gobernabilidad publicados esta semana por el Banco Mundial nos empatan con países como El Congo o Bosnia y Herzegovina, con la peor calificación en 12 años en materia de inestabilidad política y violencia.

Esta realidad que exige disculpas, enmiendas, compromisos y soluciones, sigue sin afectar a los partidos políticos, instituciones que continúan sin mirarse al espejo. El “movimiento anulacionista“, promovido por intelectuales y comunicadores de primer nivel, podría haber terminado en anécdota. Sin embargo, la soberbia partidista y su renuencia a confesar culpas lo ha empoderado de tal forma que, en las elecciones del 2012, podría convertirse en la cuarta fuerza política del país.

Aún con las interrogantes provocadas por el voto nulo, quizá se trate temporalmente de la mejor opción. Los promotores de elegir “a quien sea, mientras sea alguien” suelen ser quienes viven de las elecciones. Sin los recursos y la vistosidad de los partidos, los anulacionistas han marcado estas elecciones con el malestar y el desencanto que -como afirma la politóloga Denise Dresser- no deberían subestimarse.

miércoles, 22 de abril de 2009

Incomodidad premiada

Una entrevista incómoda al ex presidente Luis Echeverría, le ganó el Premio Nacional de Periodismo a Rogelio Cárdenas Estandía, quien a los 29 años de edad es director general adjunto del periódico “El Financiero”. La lista de ganadores en varias categorías se dio conocer esta semana por el jurado calificador que encabeza la politóloga Denise Dresser.

Las declaraciones de Echeverría a Cárdenas Estandía fueron publicadas en un libro a finales del año pasado y se compilaron durante 14 sesiones, hasta que el ex presidente decidió suspenderlas ante los cuestionamientos sobre temas “sensibles”. Se trataba de la segunda serie de entrevistas que Echeverría permitía en un lapso de 32 años.

La historia es digna de contarse. ¿Por qué si Echeverría había negado sistemáticamente las peticiones de los medios nacionales e internacionales, decidió recibir al joven periodista? Todo inició con un desayuno, según cuenta el propio Rogelio. Ahí, Echeverría le dijo que podía volver a su casa cuando quisiera, siempre y cuando se reunieran a comer antes.

Para evitar compromisos, hay medios que prohíben a sus reporteros recibir siquiera un vaso de agua, otros fomentan la deshonestidad con salarios mezquinos. En este caso, la situación planteaba un conflicto ético (aceptar una comida pagada) pero la condición no detuvo al reportero, quien asegura que su intención fue clara desde el principio.

La relación entre Luis Echeverría y Rogelio Cárdenas creció naturalmente, tanto que el periodista le regaló una serie de televisión que luego se convirtió un requisito más de las entrevistas. Ahora tenían que desayunar, hablar de la historia de México y ver algún capítulo de la serie. El todopoderoso presidente de los setenta, sumido en la soledad, necesitaba compañía.

A partir de la onceava sesión, el clima comenzó a tensarse. Según relata Cárdenas Estandía, existían presiones del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) para evitar que temas “clasificados” fueran ventilados. La relación explotó y sobrevino el rompimiento, pero a nivel noticioso, las entrevistas “no autorizadas” resultaron un valioso testimonio.

A sus 86 años, Echeverría responsabilizó a Gustavo Díaz Ordaz de los trágicos sucesos del 2 de octubre de 1968. Habló de su partido, discutió la reforma energética y dijo que su arraigo domiciliario era un “cobro de facturas” de Vicente Fox.

La situación tuvo similitudes con la entrevista histórica entre David Frost y Richard Nixon en los Estados Unidos. Nixon era un político astuto con pocas simpatías, acusado de crímenes, recibiendo a un periodista a quien subestimó. La diferencia es que Nixon pidió disculpas y Echeverría las omitió. “Ni pido perdón a nadie ni me lo doy”, dijo.

El último entrevistador de Echeverría había sido su amigo y biógrafo personal, Luis Suárez, quien publicó dos libros con las respuestas del ex presidente a preguntas que no lo comprometían. El caso de Rogelio Cárdenas es diferente, pues se atrevió a ser incisivo. Esa incomodidad -resultado inevitable de la verdadera actividad periodística- será premiada el próximo 11 de mayo.

sábado, 28 de febrero de 2009

El Revolcadero

Lejos de resentir la caída de las bolsas, el empresario Carlos Slim se beneficia de los “catarritos” económicos. El inevitable colapso de México en las declaraciones nostradámicas de su hombre más rico, también es rentable. ¿Cuáles son las intenciones del martilleo empresarial al discurso siempre optimista de Felipe Calderón?, ¿qué obtendría el magnate presionando eficazmente al presidente del desempleo?

Las crisis son capitalizables y el fundador de Grupo Carso decidió mover sus piezas. Lo hizo porque no ha conseguido autorización para que Telmex ingrese al mercado de la televisión de paga y porque se niega a cumplir requerimientos de conectividad que califica de “expropiatorios” y que pretenden ampliar la competencia entre las telefónicas.

La piedra en el zapato de Slim tiene las siglas SCT. La dependencia federal es encabezada por el defensor vitalicio de la tesis del accidente en el caso Mouriño: Luis Téllez Kuenzler, priísta que coqueteó con el panismo en épocas del inminente fracaso electoral de Roberto Madrazo. Téllez fungió también como co-director en México del Carlyle Group, firma ampliamente beneficiada por la invasión a Irak.

Las gracias de Téllez lo llevaron, además, a ser funcionario en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Este último, siendo presidente, favoreció a Slim en la compra-venta de Teléfonos de México a precio especial. Tanta acción en el revolcadero terminaría, tarde o temprano, en el ring mediático. Esto explica el origen del último audioescándalo en perturbar a la opinión pública.

Quienes hoy piden la cabeza del Secretario de Comunicaciones y Transportes justifican su furia en las grabaciones difundidas por la periodista Carmen Aristegui en MVS Noticias. Ahí se escucha a Téllez mencionar que Salinas “se robó la mitad de la cuenta secreta”. A esta revelación se suman otras ocho conversaciones, difundidas por la revista electrónica Reporte Indigo, en las que Téllez usa sin permiso el nombre del presidente para dirimir sus litigios.

Los audios habrían sido grabados “por accidente” en el buzón telefónico de una escritora, presunta ex pareja de Téllez, quien habría guardado los mensajes para exhibirlo. ¿Desde cuándo los celulares tienen servicios digitales de capacidad ilimitada que funcionan sin presionar una sola tecla? En realidad, la primicia de MVS podría deberse a su alianza estratégica con Slim en "Dish", empresa competidora de SKY.

Televisa, por lo tanto, se inconforma en defensa de su servicio satelital pero también de su segundo principal accionario, Roberto Hernández, hombre cercano a Telefónica Movistar, compañía que también lucha por el mercado de las telecomunicaciones. Así pues, la televisora abrió sus puertas al secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón, quien dijo a Carlos Loret de Mola que las declaraciones de Slim fueron “una franca exageración” y un “pronóstico alarmista”.

Con todas las fichas sobre el tablero, se disputa la permanencia de Luis Téllez en la SCT, la imagen de un gobierno tambaleante y la posibilidad del Triple Play para Telmex. Los torpedos de Slim llegarán de todas partes. El magnate mexicano -como escribió Denise Dresser- sabe cómo y dónde invertir pero es igualmente hábil en presionar y chantajear. ¿Quién ganará?