Mostrando entradas con la etiqueta Florence Cassez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Florence Cassez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de abril de 2009

Noticias fabricadas

Imagine un país donde los periodistas se confunden con secuestradores y donde los funcionarios inexplicablemente millonarios pasan por "víctimas" de la delincuencia. Lo que desde el sentido común parecería un absurdo se materializó en la controversia protagonizada por el secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, el fin de semana pasado.

Todo inició cuando una investigación de la periodista Anabel Hernández reveló que el secretario tiene propiedades con un valor superior a los 27 millones de pesos, cifra incompatible con sus declaraciones patrimoniales de los últimos años. El medio electrónico “Reporte Indigo” difundió también imágenes de una casa de cuatro pisos que García Luna está construyendo en un fraccionamiento exclusivo del Distrito Federal.

Las reacciones a la información se dieron en dos frentes. Por un lado, la Policía Federal Preventiva se movilizó a custodiar las propiedades para evitar la presencia de los medios y por el otro, los periodistas decidieron que la historia era digna de atención.

Fue el caso de Rosendo Alejandro Flores y Juan Lorenzo Jaime de la Torre, reporteros de TVC, Televisión por Cable, quienes fueron enviados a grabar la mansión del funcionario y terminaron detenidos por intento de secuestro. Quince horas tardó su liberación, pese a identificarse plenamente como empleados de la televisora.

Lo peor del caso viene con la fabricación y el engaño. Aún sabiendo que eran periodistas, la dependencia federal informó a la prensa sobre la detención de presuntos secuestradores, quienes estaban grabando a la esposa e hija del secretario García Luna. Incluso, se dijo que podía tratarse de sicarios reclutados por el Cártel de Sinaloa para ejecutar a mandos policiales. Argumentos convincentes en épocas de miedo.

La historia inventada por la Secretaría de Seguridad Pública, la cortina de humo, caducó rápidamente. Su titular se vio obligado a admitir en varias entrevistas que los detenidos eran en realidad reporteros, aunque justificó la detención con un episodio similar que su familia habría sufrido en mayo del año pasado. El secretario-víctima pretendía restarle atención al millonario inexplicable.

Con estos acontecimientos queda claro que García Luna es experto en la fabricación de noticias, como lo hizo cuando fue director de la Agencia Federal de Investigaciones y pactó el montaje mediático que inició la controversia por la detención de la ciudadana francesa, Florence Cassez.

Al final, y como se ha vuelto costumbre, los temas de fondo son ignorados. En lugar de que el responsable de la seguridad en nuestro país aclare el origen de sus recursos y con eso detenga las especulaciones sobre sus posibles vínculos con el crimen organizado, surge la desinformación, la mentira.

La credibilidad de la “guerra contra el narcotráfico” podría estar en juego. Y a todo esto, ¿qué hace el presidente? Confía en sus muchachos...

viernes, 27 de marzo de 2009

Si el río suena...

La Secretaría de Turismo anunció el lunes una campaña para "reconstruir" la imagen de México en el extranjero. Se pretenden contrarrestar los ataques que nuestro país ha recibido en los medios internacionales, más recientemente, la difusión de un correo electrónico escrito por el ex director de la CIA, George J. Tenet, quien pidió a su hijo universitario cancelar sus planes de visitar México.

De acuerdo al periódico “The New York Times“, la determinación de Tenet ya circula en algunas redes, como en la Universidad de Pennsylvania. Los casi 100 mil estadounidenses que viajan cada año a México en tiempos del springbreak podrían reconsiderar también su visita; el departamento de Estado en Washington mantiene vigente su alerta por la escalada de crímenes y violencia.

En Francia dicen que el secuestro es “un deporte nacional” en México. El caso de Florence Cassez afectó fuertemente la percepción de la opinión pública francesa. Los periodistas Axel Gylden y Marie Huret escribieron para el diario “L’express” que la justicia y las instituciones mexicanas son “inoperantes”. También defendieron a la francesa detenida por autoridades mexicanas quien, según los comunicadores, desconocía las actividades ilícitas de su novio -líder de una banda de secuestradores- por la “cultura machista” que impera en nuestro país.

Estos y otros acontecimientos explican el origen de la campaña anunciada por la Secretaría de Turismo. Su titular, Rodolfo Elizondo, explicó que no habrá financiamiento complementario, “porque no hay cochinito que romper” y aseguró que no pretende ocultarse la realidad, sino dar un panorama preciso.

La exageración es desinformación. Es el caso de Fox News en los Estados Unidos. El conductor Glenn Beck ha insistido sistemáticamente en el colapso de México y la amenaza que esto implica para su país. Sostiene que las remesas y el turismo se han “secado” para México y sugiere la posibilidad de que Rusia y Venezuela aprovechen para financiar a comunistas y a revolucionarios.

En otra ocasión, Michelle Malkin, columnista y también colaboradora de Fox News, dijo que México implica “una gran amenaza” para la seguridad nacional y aseguró que los cárteles mexicanos están colaborando con extremistas musulmanes para introducir terroristas a la Unión Americana.

Además, este canal de televisión -uno de los más influyentes- ha difundido la versión de que “Los Zetas” fueron entrenados y armados en los Estados Unidos. Entrevistado por Glenn Beck, el documentalista Rusty Fleming comentó que ese grupo está reclutando a jóvenes de 14 años en escuelas estadounidenses para convertirlos en sicarios.

Si la prensa internacional considera a México un lugar infernal de corrupción y muerte, debemos cuestionar sus intereses. ¿Qué hay detrás de la información difundida? Una repatriación en el caso francés y excusas para una intervención por parte de Estados Unidos. Si el río suena es porque el desprestigio conviene. En este punto, vigilar a los medios extranjeros es un acto estratégico en la defensa de nuestro país.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Justicia Televisada

La controversia diplomática entre Francia y México por la detención de una ciudadana francesa resurgió en la agenda informativa con la visita del presidente Nicolas Sarkozy. El tema se remonta a un operativo que la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) recreó para las cámaras de televisión el 9 de diciembre de 2005.

Ese día, la AFI capturó a dos presuntos secuestradores, Israel Vallarta Cisneros y su novia, la francesa Florence Cassez. La versión oficial fue que los reporteros se enteraron del operativo, acudieron al lugar y solicitaron que se repitiera el rescate de las víctimas. Las imágenes se transmitieron en el matutino Primero Noticias.

Cuando Cassez solicitó apoyo al consulado y denunció irregularidades, el conflicto político subió de nivel. La francesa argumentó que la detención “en vivo” era una farsa, pues había ocurrido 24 horas antes. Las televisoras negaron un acuerdo previo con la AFI, como sostuvo su entonces director, Genaro García Luna, actual secretario de Seguridad Pública.

Televisa despidió al reportero responsable, Pablo Reinah, quien había laborado durante 10 años en la empresa. El periodista se inconformó y en un comunicado a la opinión pública escribió: “En ningún momento solapé, coordiné o gestioné acción alguna que tuviera que ver con el desempeño de los elementos de la AFI”.

El despido arbitrario de Reinah fue confirmado por la averiguación que concluyó en abril de 2007 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. El documento establece que la AFI ocultó información al reportero, pues no le notificó que los hechos ya habían ocurrido. La Procuraduría General de la República aceptó que “no se le proporcionó información completa, objetiva y veraz”.

Los datos recopilados por la Agencia Proceso revelan que quienes pactaron el montaje fueron García Luna y Amador Narcia, jefe de información de Televisa. Se sugirió que la recreación se transmitiera en un espacio “sin problemas de tiempo”, pero no se notificó a Leopoldo Gómez, vicepresidente de Noticieros Televisa, ni al director de Comunicación Social de la PGR, José Luis López Atienzo.

A la fecha, la ciudadana francesa permanece condenada a 60 años de prisión. El lunes pasado, el presidente Sarkozy pidió a las autoridades mexicanas su repatriación. Cassez, por su parte, declara que la policía la vendió y sacrificó a los medios. En su país creen que es inocente.

Pablo Reinah no ha recibido una disculpa de Televisa. Con pruebas documentales, sostiene que esa mañana trabajó “con ética, honestidad, profesionalismo y responsabilidad, cumpliendo con mi trabajo de reportero y periodista”.

En el fondo, el origen del problema se mantiene vigente: la complicidad de la prensa con la necesidad de que el gobierno ofrezca resultados, sobre todo en materia de seguridad. El caso preocupa porque no es aislado. Queda claro que la falta de ética en algunos convenios no respeta las garantías individuales ni los derechos laborales.

¿Cuántos ciudadanos o periodistas han sufrido situaciones similares? La insensibilidad, producto de las violaciones constantes a los derechos humanos en México, pareciera requerir de controversias internacionales para ventilar asuntos que -por su naturaleza- deberían ocupar a la sociedad civil.