miércoles, 4 de agosto de 2010

México rojo

¿De qué sirve un diálogo sin verdadera interlocución? Con la participación de líderes empresariales, organizaciones civiles, comunicadores, académicos y líderes religiosos concluyeron los “Diálogos por la Seguridad” convocados por el presidente Felipe Calderón. Al final se trató de un dèja vu de eventos similares que, desde el pasado, no han contribuido a mejorar el presente.

La dinámica es a prueba de fallas. Una postura inicial del anfitrión y varias rondas para que los invitados utilicen el micrófono. Salvo algunas excepciones, faltaron las réplicas e interrupciones naturales en cualquier debate, pero sobraron los lugares comunes: los llamados a la unidad, a la corresponsabilidad, al fortalecimiento institucional y a que las autoridades cumplan sus obligaciones. Nada más.

Fungir y fingir. El secretario de Gobernación, Francisco Blake, fungió como moderador de las mesas. El presidente fingió poner atención y se limitó a sus notas. Los participantes del lunes pidieron que el encuentro trascendiera, que no quedara en una nota de televisión. ¿Qué esperaban? ¿Un súbito cambio de estrategia? ¿Una disculpa del gobierno federal por los 5 meses más violentos del sexenio?

Al contrario. La administración de Felipe Calderón se legitima con el espectáculo mediático que muestra apertura y consideración aunque no haya intención de modificar el rumbo. En realidad, el mandatario dejó claro su objetivo desde el primer diálogo: que la operación fallida que dirige se mantenga después del 2012. “México requiere una política de seguridad que trascienda a una administración”, señaló.

En estos diálogos, el CISEN informó que el número de asesinatos en la “guerra contra el narcotráfico” llegó a 28 mil. ¡Y vamos por más! La escandalosa cifra es idéntica al número de bajas que tuvo el ejército de la Unión durante la batalla de Gettysburg en 1863; un episodio que los historiadores consideran el más cruento de la Guerra Civil Estadounidense. Nos hemos acostumbrado a la masacre, al recuento de ejecuciones, a las imágenes desgarradoras de una historia que se escribe con sangre.

En noviembre de este año, los californianos en Estados Unidos votarán por legalizar el cultivo, el transporte y la venta de marihuana. Esas actividades seguirán costando miles de vidas en México. Alguien se lo dijo a Calderón durante el foro. Y aunque el presidente expresó que la propuesta de regular ciertas sustancias debe analizarse, adelantó las “consecuencias negativas” de la medida. ¿Hay algo más negativo que sostener una prohibición que alimenta un mercado negro administrado por matones?

Legales o no, las drogas están en todos lados. Si el gobierno federal pretende que “la droga no llegue a tus hijos” ha fracasado rotundamente. ¿Por qué no apostar por la regulación? Los niveles de violencia en el país se han incrementado exponencialmente desde el 2006. Si –como lo ha dicho- el presidente de la República lucha por la tranquilidad de los mexicanos, también ha sido derrotado. ¿Por qué insistir en una estrategia que justifica la militarización y las muertes de inocentes?

La violencia generada por el narcotráfico puede eliminarse cambiando el status legal de las sustancias que la generan. Ese es el fondo. Si sólo se atacan las manifestaciones del fenómeno pasarán los años, seguirán las drogas, las muertes, los conteos, las excusas y los diálogos…

miércoles, 28 de julio de 2010

Guerra de videos

Las cámaras de video son las nuevas armas del narcotráfico. Mediante la difusión de supuestos interrogatorios a policías o miembros de cárteles rivales, la batalla por el dominio de plazas se amplió al frente comunicativo. Pareciera que el crimen organizado requiere enviar mensajes para seguir operando. Poco a poco, las ‘narcomantas’ son desplazadas por YouTube.

Hace una semana se difundió un video que culminó en la detención de la directora del Cereso número dos de Durango, Margarita Rojas. En él, aparece un supuesto policía con indicios de tortura que es flanqueado por dos encapuchados. En respuesta a las preguntas de un tercero, el prisionero afirma que las autoridades penitenciarias consienten las salidas nocturnas de un grupo de sicarios. El sujeto, identificado como Rodolfo Nájera de 25 años, es ejecutado después.

La grabación de este material fue atribuida a Los Zetas. La información contenida en poco menos de 10 minutos fue confirmada el fin de semana por la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Gobernación. Las aventuras nocturnas de los reos incluirían -según la versión oficial- la ejecución de 17 personas en Torreón el pasado 18 de julio. Además de Margarita Rojas fueron detenidos el subdirector y dos jefes del penal.

Los enemigos de Los Zetas se ofendieron. Este lunes fueron levantados cuatro periodistas en la región lagunera: un camarógrafo de Televisa, el jefe de información del programa Punto de Partida, un reportero local y un camarógrafo de Grupo Multimedios. Sus captores exigieron a los medios de comunicación terminar la cobertura sobre el Cereso número dos y la transmisión de otro interrogatorio.

En el nuevo video se observa a dos presuntos Zetas, un hombre y una mujer que aparecen encañonados. Para desmentir la versión anterior, los prisioneros aseguran que el primer video se trató de un montaje para “meter al bote” a la directora del penal con el objetivo de ganar la plaza. La disputa es entre Los Zetas que dominan Torreón y el cártel de Sinaloa que tiene presencia en Durango.

¿Qué validez tiene una declaración obtenida con agresiones o tortura? ¿Es correcto que la prensa reproduzca los mensajes emitidos por el crimen organizado? ¿Quién responderá por la vida de los periodistas que se han convertido en rehenes de la negociación informativa promovida por los cárteles?

En el mundo existen medios que niegan su atención a organizaciones violentas. El diario español “El País” -por ejemplo- establece en su Libro de Estilo que acoge todas las tendencias “excepto las que propugnan la violencia para el cumplimiento de sus fines”. Pero si el nuevo modus operandi consiste en secuestrar a reporteros para presionar a sus medios, ¿hay otra alternativa?

La guerra de videos es la nueva política de comunicación de los narcotraficantes. Ellos quieren su espacio y lo consiguen con amenazas. Esta situación es tremendamente delicada para la libertad de expresión en México. Hay indignación y preocupación en el gremio periodístico, pero también esperanza de que los colegas sean liberados. Todos estamos en riesgo porque nadie garantiza nuestra seguridad, aunque esa sea la obligación elemental de cualquier Estado.

miércoles, 21 de julio de 2010

Pare de sufrir

Era después de medianoche, hora en que la barra programática de la televisión se entrega de lleno a la charlatanería. Lunes 19 de julio: el canal 4 de Televisa transmitía el programa diario de la Iglesia Universal del Reino de Dios, conocida por el eslogan “Pare de sufrir”. El invitado especial: Rodrigo Medina, gobernador constitucional del estado de Nuevo León.

¡Interrumpan el fetichismo religioso! ¡Abran paso a las autoridades electas! El desfile de testimonios conducido por pastores brasileños que capitalizan la miseria de sus televidentes se convirtió en un programa de entrevista política. El mandatario priísta encontró un espacio cómodo para presumir los apoyos a los afectados por el huracán “Alex”.

¿Qué hacía el gobernador Medina en una emisión financiada por “mantos sagrados” y amuletos de Israel? Legitimarse. Peor aún: legitimarse con timadores. El acto muestra desesperación y no es para menos. Las afectaciones en Nuevo León han rebasado la capacidad del gobierno estatal. Medios nacionales han reportado la ira de los damnificados contra Rodrigo Medina, quien ha cancelado varios recorridos en la entidad. De ahí la conveniencia del púlpito virtual.

La Iglesia Universal del Reino de Dios surgió en Brasil el año 1977. Especialistas en sectas han advertido que su finalidad primordial es recaudatoria, aunque sus fieles sean atraídos con promesas de abundancia económica. Su estrategia mediática consiste en la transmisión de programas grabados en distintas televisoras y países.

Sobre la organización pesan acusaciones judiciales de lavado de dinero y conspiración, investigaciones periodísticas sobre el fraude de los diezmos y la prohibición del gobierno de Bélgica a lo que considera un “culto peligroso”.

En la historia de los llamados “nuevos movimientos religiosos”, el proceso de legitimación pasa por el reconocimiento de los gurús o líderes por parte de autoridades formales y no al revés. Un caso relevante fue el maestro espiritual del guitarrista Carlos Santana, Sri Chinmoy, quien adquirió notoriedad internacional luego de tomarse la foto con la princesa Diana, Nelson Mandela y Mikhail Gorbachev.

Por todo esto, la aparición del gobernador de Nuevo León en “Pare de sufrir” sorprende y preocupa. Revela la impotencia de un político ante los reclamos justos de sus gobernados y expone la complicidad del poder formal con la dictadura espiritual que continúa saqueando a los creyentes en cualquiera de sus manifestaciones. Una relación milenaria con nuevos instrumentos: los medios electrónicos de comunicación.

Habrá quienes argumenten que el culto brasileño efectivamente envió toneladas de alimento. Basta recordar que los oportunistas abundan después de cualquier catástrofe y que no por eso merecen reconocimiento. El tema no es la ayuda sino la falta de ella. La intención del acto es legitimarse -ganar adeptos o perder opositores- mediante la exhibición de cualidades humanitarias en la televisión.

La estrategia se repetirá mientras sea efectiva. Toca a los consumidores de medios analizar estos momentos. Cuando la pantalla muestre a un grupo de personas bondadosas que asisten a otras en desgracia, cabe preguntar: ¿quién es el mayor beneficiado? Casi siempre, la respuesta favorece a los donantes.

miércoles, 14 de julio de 2010

SME: El episodio final

Contra todo pronóstico, el tema de la extinción de Luz y Fuerza del Centro se mantiene en los medios. Han pasado 9 meses desde que la Policía Federal tomó las instalaciones de la empresa, dejando a más de 40 mil trabajadores sin empleo. Las consecuencias del decreto presidencial que extinguió a la paraestatal se han prolongado y amenazan con agravarse.

El seguimiento periodístico inició con las marchas multitudinarias en el Distrito Federal. Poco a poco, el Sindicato Mexicano de Electricistas perdió su músculo en las calles. Aunque las consignas que presumían la fuerza de la organización se repetían, era evidente la diminución de manifestantes en las marchas. Paralelamente, el Gobierno Federal anunciaba las liquidaciones voluntarias de miles de ex trabajadores. El caso parecía cerrado.

La estrategia del SME fue exitosa. Aunque en ese momento el sindicato libraba una batalla en el terreno legal, no perdió de vista la necesidad de conservar la atención de los medios. Este factor es decisivo para cualquier causa. En ese sentido, la huelga de hambre en el Zócalo le dio oxígeno al movimiento. Nadie puede ignorar a un grupo de personas que atenta contra su integridad física para defender sus convicciones.

Los electricistas también reclamaron espacios frente a las principales televisoras. La acusación generalizada de un “cerco informativo” fue un error, pues alcanzó a los medios que –pese a todo- continuaron con la cobertura. En el campamento del SME cualquier reportero recibe trato de mentiroso a menos que trabaje para La Jornada o alguna publicación obradorista.

Muchos ex trabajadores creyeron que el decreto de extinción era ilegal. Por eso la determinación de la Suprema Corte el pasado 5 de julio fue un enorme revés al movimiento. Este martes, el secretario del Trabajo anunció la tercera y última fase de liquidación. Javier Lozano argumentó con una serie de números los beneficios de participar, pero también insinuó las consecuencias de negarse.

El próximo capítulo de la saga está relacionado con un tema poco destacado por la prensa: el de los créditos para vivienda. Resulta que los trabajadores de Luz y Fuerza pagaban su casa sin intereses de ningún tipo y conservan su deuda aunque hayan perdido su empleo. Sin los descuentos ofrecidos por Lozano, pronto habría miles de familias desalojadas en el centro del país. “¡Que lo intenten!”, responde el vocero del SME.

¿La “decisión del sexenio” terminará convirtiéndose en el “tema del sexenio”? ¿Compartirá créditos con la guerra contra el narcotráfico? ¿Qué será de los electricistas sin el apoyo social que dilapidan con sus bloqueos? ¿El Gobierno Federal cumplirá sus amenazas? ¿Morirá de hambre algún electricista? ¿Todos abandonarán la huelga como ha sucedido hasta ahora? ¿En qué medida se permitirá al desquiciamiento de la capital? Las respuestas llegarán en los próximos meses.

El episodio final se escribirá pronto. Aquí no hay buenos o malos, ni nadie a quien irle: ni a una mafia extrañamente victimizada, ni a un gobierno que privilegia a la clase obrera sólo en el discurso. El monopolio de la fuerza tiene ventaja.

Al final sólo queda preguntarse: ¿qué dirá la Historia de estos días?

miércoles, 7 de julio de 2010

El mito de la alternancia

Aunque sean históricos y sorprendentes, los resultados de la jornada electoral del domingo no son alentadores. La celebración casi automática e irreflexiva de la alternancia política demuestra las consecuencias del olvido y el triunfalismo infantil. ¿Por qué no analizar sus factores y el entorno en que ocurre? Hace una década se comprobó que el “cambio” sólo garantiza una noche de festejos y que ese júbilo puede convertirse pronto en decepción.

En un país como México, la alegría de un electorado que se siente capaz de cambiar los colores del partido en el poder es efímera e ingenua. Aún más cuando las diferencias ideológicas de los institutos políticos se han desvanecido a la vista de todos. Se dice, por ejemplo, que el PRI fue derrotado en Puebla y Sinaloa, cuando en realidad los próximos gobernadores son ex priístas cobijados por una serie de partidos que al unirse atentan contra la razón de su existencia.

Se ha comprobado hasta el hartazgo que las promesas de un gobierno “diferente” terminan con más de lo mismo. Únicamente se rota a hombres y mujeres en puestos estratégicos que siempre han sido y serán ocupados por personajes emanados de la misma clase política. Nadie pierde porque la oposición real no existe. Hasta los derrotados ganan: sus arreglos con los vencedores impedirán las investigaciones y las auditorías sobre las corruptelas en su administración. Cambian los nombres pero el saqueo continúa.

Es cierto que los pronósticos fallaron este 4 de julio. Los encuestadores, analistas y demás futurólogos fracasados se ocupan del control de daños. Sus cifras y argumentos apuntaban a un triunfo avasallador del PRI en casi todos los estados. Por eso la jornada estuvo llena de sorpresas. Resulta que los especialistas no se equivocaron, sino que (léase con un tono de solemnidad patriótica) ‘la ciudadanía se volcó a las urnas y manifestó la contundencia de su poder’. Si lo creyera me conmovería.

El destino del país está determinado por fuerzas superiores al voto. El voto sólo le importa a quien lo emite, de eso se trata. Los candidatos se declaran ganadores ante la menor provocación o encuesta de salida. ¿Usted considera que su voto vale cuando -sin que lo hayan contado- observa a su próximo representante celebrando una victoria “irreversible”?

Los nuevos gobernadores la tienen fácil: sueldos extraordinariamente altos, permiso judicial para delinquir, poder absoluto sobre las instituciones y la prensa, un grupo de adoradores asalariados, la aprobación incondicional de al menos la mitad población, la posibilidad de perpetuarse en el poder a través de un sucesor y la plataforma ideal para llegar a Los Pinos. El mito de la alternancia les asegura estos privilegios. ¿Entonces a quién le conviene la “democracia”?

En seis años será lo mismo. ‘¡Cambio, cambio, cambio!’ Cambio por aquí y por allá, pero todos iguales como siempre. Los derrotados de hoy serán los vencedores de mañana. Con las mismas campañas y promesas, con la inagotable confianza de un electorado que no se cansa de creer que ésta, ahora sí, es la buena.

miércoles, 30 de junio de 2010

Enemigos de la democracia

El crimen organizado impone y mata políticos. El asesinato de Rodolfo Torre, aspirante a la gubernatura de Tamaulipas, confirma que la democracia mexicana está en su peor momento. Los temores de la inminente “colombianización” se confirman pese al discurso triunfalista del gobierno federal y al esfuerzo de los estados por ocultar o minimizar sus errores.

Hasta el lunes, el imperio del narcotráfico en Tamaulipas era desconocido en gran parte del país. Lo sufrían sus habitantes y lo sabían los periodistas, pero el miedo y las amenazas impedían que la situación se publicara en los medios nacionales. La muerte de quien -según las encuestas- sería el próximo gobernador permite evidenciar la alarmante inseguridad y el deterioro institucional en la entidad.

Si algo preocupa más que la ejecución de Rodolfo Torre es la selección de su reemplazo. No sólo porque heredará y seguramente ampliará la intención de voto, sino porque requiere la aprobación de quienes ejecutaron a su antecesor. De otro modo, sería un cadáver más. Queda claro que el narcotráfico está dispuesto a todo para defender sus intereses…

Por esto, las elecciones del próximo domingo son un foco rojo en la historia del país. A la crisis del sistema de partidos se suma la inutilidad del Estado para cumplir sus obligaciones primarias. Desde el punto de vista teórico, un gobierno incapaz de garantizar la seguridad de sus ciudadanos atenta contra la razón central de su existencia.

“Los votos son más poderosos que las balas”, dice el secretario de Gobernación, aunque trabaje de tiempo completo para defender una “guerra” que ha militarizado regiones enteras. Ahora resulta que la obligación de los electores es desbordar las urnas, como si la ratificación democrática de un candidato impuesto, respaldado o tolerado por los poderes fácticos fuera un hecho patriótico.

Las elecciones de este año son un ensayo para el 2012. Aunque sacáramos a la violencia de la ecuación, el panorama es preocupante. Las tendencias permiten intuir que en varios estados (incluyendo a Puebla) los comicios terminarán en acusaciones de fraude e impugnaciones. Se inaugura la judicialización democrática en México: los ganadores serán determinados por los tribunales, aunque en esencia el Poder Judicial sea todo menos democrático.
¿Cuánto vale un voto cuando los competidores no están dispuestos a respetarlo? ¿De qué sirve un voto cuando la decisión final corresponde a una instancia judicial? ¿A quién representan los candidatos cuando llegan al poder? ¿Por qué legitimar con votos a un sistema que define sus liderazgos al margen del electorado?

La violencia, la corrupción, el desdén por la representatividad y la consolidación del autoritarismo son los principales enemigos de la democracia en México. El asesinato de Rodolfo Torre es una oportunidad histórica para hacer preguntas incómodas, para replantearnos la necesidad de una simulación que se alimenta de nuestra creencia en ella.

Envidio la ingenuidad de quienes votarán y contarán los sufragios con plena confianza en el proceso. Aunque el cumplimiento de sus obligaciones los deje satisfechos, a estas alturas deberían saber que el destino del país no se escribe con votos, sino con caprichos, imposiciones y balazos.

miércoles, 23 de junio de 2010

Audioescándalos

¿Se vale decir ‘esto es ilegal pero ahí les va’? Los informadores que justificaron la difusión de audioescándalos en los últimos días se convirtieron en un instrumento más de la guerra sucia electoral. ¿Quién asegura que las grabaciones son auténticas? ¿Por qué iniciar el juicio mediático antes de comprobar su veracidad? ¿Desde cuando el periodismo se define como “la divulgación de suposiciones basadas en información de dudosa procedencia”?

Que si los gobernadores de Oaxaca y Veracruz apoyan con recursos públicos a su candidato, que si el de Puebla tuvo un amorío en los noventa. Lo primero no sorprende y lo segundo corresponde a la esfera privada. Hablar del desvío de recursos a campañas electorales es inútil si no puede comprobarse. Otorgar valor testimonial a un video anónimo en Internet es delicado. Un dicho, aunque sea verosímil, no puede presentarse como un hecho.

Lamento si mi argumentación parece una defensa de Ulises Ruiz, Fidel Herrera y Mario Marín. En realidad es un llamado a la seriedad de los medios. Preocupa la forma en que han sido manipulados y la facilidad con la que abren sus espacios a las estratagemas de los partidos políticos para descalificar a sus opositores. Si la falta de criterio y el desdén por la comprobación son la constante, la agenda periodística terminará sometida a toda clase de ocurrencias.

La reciente oleada de audioescándalos es noticia porque involucra a mandatarios estatales: seres acostumbrados a la comodidad territorial, producto del control absoluto de las instituciones y la prensa. El PRI dice que el espionaje viene del gobierno federal y con eso presume la ingenuidad de sus gobernadores. ¿De qué otro modo se entiende que anden por ahí comentando sus delitos por teléfono? ¿No deberían saber ya que todo lo que digan será usado en su contra?

El PRI le llama espionaje y no fabricación. Esa postura tampoco favorece a los suyos. En teoría, la fabricación genera un diálogo ficticio y el espionaje registra hechos reales. En todo caso, las grabaciones no tienen valor jurídico y sólo afectan a nivel de la imagen. En eso consisten las campañas negras: en enlodar al enemigo y si es posible destruirlo. Los partidos políticos saben que la renuncia o destitución de un gobernador es prácticamente imposible, pero la piden.

Si los audioescándalos no tendrán consecuencias legales, ¿qué hacen los periodistas participando en el juego? ¿Por qué llevar a los titulares lo que podría quedarse en You Tube? Porque ese es el objetivo de la guerra sucia: llamar la atención de la prensa al intercambio de descalificaciones, que no importe el fondo sino la forma.

No todo lo que puede masticarse es comida y no todo lo que está en Internet es noticia. Los consumidores de medios confiamos en su criterio para discriminar los datos, pero cada vez más nos encontramos con que la información se justifica con su simple existencia. ¿Dónde está el filtro? Las grabaciones ilegales deberían toparse con un muro de prudencia en las redacciones. Hace falta investigación, comprobación y responsabilidad.

martes, 15 de junio de 2010

El ocaso de los partidos

Las campañas electorales en 15 estados de la República han terminado aunque concluyan formalmente el 30 de junio. Desde el punto de vista periodístico y de la opinión pública, las elecciones de este año están agotadas. Son como guisados fríos en un buffet: están ahí pero no se antojan. Hay poco que informar antes de los resultados.

Pasó el tiempo de las declaraciones, los ataques y las insinuaciones de fraude. El episodio más notable de ese periodo fue la detención de Gregorio Sánchez, candidato a la gubernatura de Quintana Roo por la coalición PRD-PT-Convergencia. A estas alturas, ni los involucrados discuten el caso… además inició el mundial de la FIFA en Sudáfrica y su poder de distracción superará por una semana la fecha de los comicios.

Se pronostican triunfos avasalladores. Este factor, causa primordial del desinterés, es atribuible al “trabajo” de los gobernadores en sus estados, en otras palabras, al uso de recursos públicos para impulsar a su candidato. Las cifras difundidas por las encuestadoras durante los últimos meses eliminan la posibilidad de sorpresas. Cuando se conoce el final del cuento, la narración pierde su encanto.

Hay excepciones: Sinaloa y Oaxaca. En Sinaloa, los números cerrados y una serie de actos vandálicos permiten intuir una jornada violenta. La sede del PAN fue atacada con una bomba molotov el domingo pasado. En Oaxaca la competencia es reñida, hay amenazas de boicot a la instalación de casillas y personajes influyentes que operan tras bambalinas. Las elecciones oaxaqueñas son intensas por tradición.

Hay poco que decir sobre otras entidades. Y aunque hubiera historias que contar en Tamaulipas, por ejemplo, la supremacía del crimen organizado lo impediría. Por todo lo anterior, la prensa nacional se ha retirado parcialmente de la cobertura a las elecciones estatales. Ahora la responsabilidad es de los medios locales: sólo ellos publicarán los dichos de las próximas semanas.

Es lo único que habrá: verborrea triunfalista y declaracionitis. Será el punto final de cientos de campañas predecibles y grises: iniciaron con el anuncio de “propuestas de altura” y su posterior omisión, siguieron con las críticas a los adversarios, la guerra sucia, las quejas de la oposición y su llamado al debate. Todo esto mientras los punteros descansaban en su certeza intocable. Lo mismo de siempre.

Lo que cambió es la relación efectividad-precio de la clase política. Según datos del periódico Reforma, el gasto para la organización de los comicios de este año asciende a 3 mil 712 millones de pesos. Si consideramos que los procesos de 2004 y 2005 costaron 2 mil 544 millones, descubriremos que las elecciones del 2010 son exorbitantemente caras: requirieron mil 168 millones de pesos más. ¿Y los ahorros de la reforma electoral? ¿Dónde termina ese dinero?

Con el paso de los años, recordaremos estos días y sabremos que fueron vergonzosos para la democracia mexicana. La memoria dirá que el sistema de partidos terminó autodestruyéndose, dilapidando su credibilidad, revelando su engaño, “uniendo” las diferencias que eran su misma razón de existir.

martes, 8 de junio de 2010

Antidepresivo nacional

Es ridículo llamar “movimiento social” a un reality show. Este lunes fue presentada la Iniciativa México, un proyecto impulsado por los dueños y representantes de los medios de comunicación más importantes del país y respaldado por instituciones académicas como la UNAM, el IPN y el Tecnológico de Monterrey.

Esta “convocatoria sin precedentes” que busca una “reflexión profunda” en tiempos del Bicentenario es en el fondo una emisión televisiva donde la audiencia vota por sus concursantes favoritos. Los creadores de Big Brother, La Academia y demás productos chatarra se mueren de envidia. Sus programas no recibieron el aval presidencial ni el aplauso de intelectuales.

Inicia el casting. Tenemos hasta el 7 de julio para registrar proyectos sociales en distintas categorías: calidad de vida, desarrollo comunitario, medio ambiente, justicia y derechos humanos, buen gobierno y rendición de cuentas. La inscripción corre a cargo de los responsables del proyecto o de cualquiera que conozca su trabajo. Hay que “denunciar” como en las campañas de “Nuestra Belleza”, pero en este caso a ciudadanos responsables.

Luego vendrá el proceso de selección. Un grupo de “asesores especializados” identificará las 20 propuestas más relevantes. “Con la finalidad de que el público en general conozca los proyectos, durante el periodo comprendido de agosto a octubre de 2010, se transmitirá en televisión y radio, un programa semanal, y se difundirán notas y videos en diarios y sitios de Internet”, detalla la convocatoria.

Personas de amplia calidad moral, como el presidente de la República y el presidente de Grupo Televisa han celebrado la iniciativa. “Hay un movimiento social, como es Iniciativa México que, precisamente, despierta liderazgos sociales. ¡Qué bueno que la haya!”, dijo Felipe Calderón. Emilio Azcárraga señaló que se trata de un esfuerzo histórico que será recordado dentro de cien años.

¿Cómo es posible oponerse a tanta bondad? La pregunta adquiere especial relevancia cuando es analizada desde el discurso de la Iniciativa México. Resulta que hay dos tipos de mexicanos: los ‘mala leche’, aguafiestas y quejumbrosos que aseguramos vivir en la letrina del mundo; y los valientes, patrióticos y optimistas que sintonizarán el Canal de las Estrellas para ver el programa.

“Muchos creen en lo conveniente y lo necesario de estimular los aspectos positivos de la vida y decirles a todos cómo cantan los pajaritos en la rama del árbol”. Es la crítica del periodista Rafael Cardona. Pues sí. ¿Por qué no creerle a Javier Aguirre en el primer spot de Iniciativa México? ¿Por qué sospechar cuando dice que ama a su país? ¿No fue él quien dijo que estábamos “jodidos”?

La Iniciativa México es un antidepresivo: reduce el dolor psíquico y ya. No cambia las circunstancias y no resuelve el problema. ¿Se vale? Claro que sí. ¡Que regrese el “Día del Taco”! ¡Que lo hagan efeméride! Pero que no involucren a universidades, intelectuales y periodistas. Con tantas instituciones y personas apoyando un fraude como Iniciativa México, el país pronto entrará en una fase de incredulidad total. Así que prenda su televisión y conéctese a la esperanza…

miércoles, 2 de junio de 2010

Huesos legitimadores

Diría que los héroes nacionales se retuercen en su tumba, pero en realidad los preparan para una exhibición en Palacio Nacional. En una ceremonia con los más altos honores militares, fueron extraídos los restos de 12 caudillos insurgentes que descansaban en la base del Ángel de la Independencia. ¿A qué se debe esta ocurrencia?

El gobierno federal argumenta que algunos hombres ilustres murieron en batallas y después fueron enterrados por el enemigo. Resulta que la historia de México es corta y que la era tecnológica es aún reciente. Por lo tanto existen dudas sobre la identidad de algunos huesos que ocupaban un lugar honorífico al interior de un monumento.

Para resolver este impresionante enigma, se acude a investigadores del INAH para que estudien los restos y determinen si merecen ser expuestos al público durante un año en esta época de júbilo republicano. Y a menos que los padres de la Patria inicien una gira por las principales ciudades del país, regresarán triunfales a Paseo de la Reforma.

¡Cómo se conmueve la mexicanidad de mi espíritu! El domingo pasado fui testigo de la ceremonia casi religiosa en que los caudillos fueron trasladados hasta el Castillo de Chapultepec en 9 urnas. Las calles alrededor del Ángel estaban tomadas por militares, el acceso era difícil incluso para quienes estábamos en la lista de invitados. Cosas importantes, piensa uno.

Pese al impresionante operativo de seguridad, el presidente Felipe Calderón no se salvó de las rechiflas. Mientras leía enfáticamente un discurso alejado de la realidad, el titular del Poder Ejecutivo fue abucheado por un grupo de 20 personas que desde el público le gritaron “asesino”, “espurio” y “vende patrias”.

Ninguno de los presentes ignoró el episodio. Ocurrió al mismo tiempo que el presidente invitaba a defender nuestra “sagrada libertad”. Minutos después inició la guardia de honor, se tocó el himno nacional y los huesos fueron trasladados en vehículos militares. Ya en el Museo Nacional de Historia, los héroes patrios recibieron a Joaquín López-Dóriga, quien transmitió desde ahí su noticiero del lunes.

Reitero lo que escribí en este espacio a inicios de año: Las fiestas del bicentenario son como una borrachera sabatina: una exaltación inducida, una manifestación del despilfarro, una apuesta al olvido de las penas presentes en el recuerdo de glorias pasadas, una oportunidad para el exceso en tiempos de escasez.

Primero la televisión y luego el Ejército. Ahora Calderón se monta en los hombres ilustres con el fin de legitimarse. Un presidente de México que no será bien juzgado por la historia finge relevancia entre sus contemporáneos y habla a nombre de la Patria, como si esto último fuera posible. Pero ni rodeado de armas, cámaras y banderas logra que se olviden los huesos que sí lo comprometen.

¿Qué hay de las muertas de Juárez? ¿De los miles de ejecutados en todo el país? ¿De los 49 niños que fallecieron en la guardería ABC sin se haya ejercitado acción penal contra ninguno de los responsables a un año de la tragedia? ¡Que hable de esos muertos! Si los hombres ilustres vivieran seguro le reclamarían, aunque sus restos se presten al show.

miércoles, 26 de mayo de 2010

La fábula de Paulette

Hace unas semanas escribí en este espacio que con el cuerpo de la niña Paulette Gebara también se enterraba el caso. Me equivoqué. Las declaraciones ocasionales de su madre, Lizette Farah, mantuvieron el tema en los medios hasta el viernes pasado, cuando la procuraduría mexiquense reveló las conclusiones de una investigación llena de errores.

Un insulto a la inteligencia. Así entendemos la explicación del procurador Alberto Bazbaz quienes seguimos la historia. Decir que fue un “accidente” es apelar a la ignorancia y la desmemoria: el propio Bazbaz lo había declarado un homicidio. Después llegó la “ciencia” y la fabricación del cuento.

Resulta que el cadáver de la niña estuvo en su cama todo el tiempo. De algún modo -aseguran los “expertos”- la pequeña se atoró y murió asfixiada sin dejar pistas. Luego llegaron las nanas, los familiares, los peritos, los agentes ministeriales, los perros entrenados y los periodistas. Milagrosamente, el cuerpo en descomposición no estimuló el olfato primitivo de quienes lo rodearon.

Más que cuento, es una fábula. Los protagonistas del relato son como animales que ofrecen una moraleja: es imposible burlarse tan descaradamente de la opinión pública sin que haya consecuencias. El ex procurador ahora lo sabe. También el gobernador que aceptó su renuncia.

Enrique Peña Nieto argumentó “desgaste”. En una improvisada rueda de prensa en la que no aceptó preguntas, el mandatario explicó que el caso Paulette había dañado el vínculo entre la sociedad y las instituciones, por lo que Bazbaz debía ser relevado. Además reprochó a quienes, según él, obtuvieron ganancias políticas de una tragedia humana.

Se equivoca. Los políticos que criticaron el manejo del caso no “aprovecharon” la misteriosa muerte de Paulette sino la incompetencia de un funcionario que Peña Nieto nombró y después respaldó. La crisis se reconoció demasiado tarde. El verdadero golpe viene de dentro, pero afuera la victimización funciona.

Aunque los líderes nacionales del PAN y el PRD hayan coincidido con Lizette Farah en que la investigación debe reiniciarse, aquí termina la historia. El gobernador del Estado de México prometió que en los próximos días se darán a conocer las pruebas que demuestran el accidente. Difícilmente se abrirá un nuevo proceso, ese “desgaste” del que habló Peña Nieto es su peor pesadilla rumbo al 2012.

El caso Paulette fue una tortura para todos. Para los familiares que perdieron a un ser querido, para las autoridades que por primera vez fueron cuestionadas, para los periodistas que tuvimos que participar en el circo y para la opinión pública que atestiguó toda clase de horrores. La verdadera historia no es la de una niña que falleció en extrañas condiciones, sino la de un aparato de justicia inoperante, incluso bajo una salvaje presión mediática.

¿Qué podemos esperar del resto de las investigaciones?, ¿de los casos que no aparecen en la televisión o en las primeras planas? ¿Puede un ciudadano mexicano aspirar a la justicia? ¿Algún día sabremos qué le sucedió a Paulette? Las respuestas a estas interrogantes alimentan el pesimismo. Como si nos faltaran razones para vivir en la desesperanza.

miércoles, 19 de mayo de 2010

La noticiosa nada

Se informa que no hay nada que informar… así han transcurrido los días desde la desaparición de Diego Fernández de Cevallos. El sábado 15 de mayo, el panista Manuel Espino inició la controversia cuando escribió en Twitter: “Hay mucho rumor sobre la desaparición del Jefe Diego, me dicen que está muerto y el cuerpo en el campo militar de Querétaro.”

Inició el furor mediático y también las especulaciones. La inexplicable ausencia de un ex candidato presidencial obtuvo primeras planas y horario estelar. Se desconocían los detalles del hecho: “Nada se sabe del Jefe Diego”, publicó Milenio diario. El periódico La Prensa exclamaba “¡Nada!” en su portada. Se reportaba el tema y con suerte su contexto, pero faltaban detalles básicos.

La culpa no es de los medios, sino de los responsables de la investigación. Ninguna autoridad discute el caso. El hermetismo despierta sospechas pero éstas –como los rumores- son insuficientes desde el punto de vista periodístico. ¿Cuánto más puede prolongarse en la agenda noticiosa un tema sustentado en el vacío informativo? Televisa respondió a su manera la noche del lunes.

Luego de la cobertura extraordinaria del sábado por la noche, Joaquín López-Dóriga comenzó la semana explicando en cadena nacional las razones de la televisora para ignorar la historia hasta su desenlace. Algunos dicen que la orden vino desde el gobierno federal. Televisa argumenta el “respeto a la familia” y el “respeto a la vida”. López-Dóriga señaló que la medida no fue fácil pero será firme.

No sorprende que Televisa omita información, sino que justifique el acto. En el ahora olvidado “caso Paulette” -que inicialmente implicaba una “desaparición”- ninguno de los argumentos mencionados se le ocurrieron a la empresa. No por eso me uno a la crítica automática a su decisión. Como periodista y televidente me parece exagerada y a la vez razonable.

La exageración radica en asfixiar un tema de interés nacional con la promesa de resucitarlo cuando concluya, asumiendo que en su desarrollo no habrá episodios relevantes. Lo razonable es evitar la repetición innecesaria de un hecho sobradamente conocido, independientemente de las reacciones que genere. Lo criticable es el bloqueo informativo desde la Procuraduría General de la República y el gobierno de Querétaro. ¿Cuánto más resistirán la presión de los medios?

Eventualmente Diego Fernández de Cevallos aparecerá muerto o será liberado. Carmen Aristegui ha difundido la posibilidad de que miembros del crimen organizado lo hayan secuestrado para negociar con el gobierno federal. De confirmarse esta hipótesis, la “colombianización” mexicana sería inminente. Tampoco descartemos la posibilidad de que las procuradurías terminen difundiendo alguna versión que insulte a la inteligencia y al sentido común.

Vivimos en el país donde todo pasa y nada pasa. Cuando la prensa depende de la versión oficial para seguir reportando y el gobierno ha decidido que el tema le incomoda, inicia una carrera de resistencia. Las dependencias apuestan al desgaste con boletines escuetos y llamados al respeto. Los medios deberían insistir e investigar por su cuenta. Sólo así existe la esperanza de que pronto haya algo que informar…